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21 de Septiembre: Día mundial del Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer (EA),  conocida también como demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA) es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta con un deterioro cognitivo y trastornos conductuales.  Dentro de sus características se encuentra la pérdida de la memoria inmediata y de las capacidades  cognitivas superiores.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, y aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad ​ aunque también en algunos casos excepcionales  puede desarrollarse a partir de los 40 años.

 

Síntomas:

  • Pérdida de memoria a corto plazo
  • Cambios en la personalidad
  • Deterioro en la capacidad de movimiento o al caminar
  • Dificultad para comunicarse
  • Bajo nivel de energía
  • Cambios de estado de ánimo
  • Problemas de atención y orientación
  • Incapacidad de resolver operaciones aritméticas sencillas

Esta enfermedad tiene tres etapas en las cuales presenta diferentes síntomas, es importante detectar en que etapa se encuentra cada paciente para un adecuado abordaje.

Etapa 1 Leve

Cuando la enfermedad comienza a manifestarse, las personas con Alzheimer tienden a ser menos enérgicas y espontáneas. Muestran pérdidas mínimas de la memoria y cambios de humor. Evitan contacto con personas que no conocen, como también  lugares nuevos, de este modo prefieren ambientes familiares. Presentan dificultades para la organización y planificación, se pierden fácilmente y ejercen un pobre juicio. Pueden tener dificultad para realizar las tareas cotidianas, como también  para comunicarse y comprender el material escrito. Dichos pacientes sienten frustración y enojo por su situación actual.

 

Etapa 2 Moderada

En esta etapa, la persona con la enfermedad de Alzheimer todavía puede realizar tareas simples independientemente, pero puede necesitar ayuda con actividades complejas. Los pacientes olvidan los acontecimientos recientes y su historia personal, y cada vez están más desorientados y desconectados de la realidad. Pueden confundir su pasado con el presente, y les cuesta comprender la situación actual, fecha y hora. También pueden tener problemas para reconocer a sus propios familiares. Aumentan los problemas con el habla y la comprensión.

 

Etapa 3 Grave

Durante esta etapa, los pacientes pueden perder la capacidad para alimentarse a sí mismos, hablar, reconocer personas y el control de las funciones corporales. Su falta de memoria se agrava y puede llegar a ser casi completa. La atención constante es necesaria. En un estado físico debilitado, el paciente puede llegar a ser vulnerable a otras enfermedades y problemas respiratorios.

Medidas de prevención:

  • Control de los factores de riesgo vasculares
  • Actividad física aeróbica en forma regular
  • Mantener actividad intelectual (leer, estudiar, hacer cursos, aprender un idioma, aprender a tocar un instrumento)
  • Realizar tareas manuales
  • Mantener actividades y vínculos sociales
  • Dieta mediterránea: rica en pescados, verduras, frutas, frutos secos y oliva.

 

Lic. Melanie Daiana Villordo.

Lic. En Psicología MN 70963 – MP99073

Consultorios San Martín – Consultorios José C. Paz

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